Gracias, Fran.
"No dejamos de amar porque envejecemos, envejecemos porque dejamos de amar".
Hoy, después de más de10 años sin vernos, me topé con una antigua compañera -la última vez que la vi fue en la cena de su jubilación-. Es de ese tipo de personas que sólo con mirarla la sonrisa aflora a tu cara. Sí, tiene algo especial la puñetera.
Tras darme un abrazo que casi me desencuaderna soltó el temido: "¡Qué bien te conservas!"...
Conservas… Jolín, ¡qué mal suena esa palabrita!... Me imaginé cual sardina en lata que, como esa marca de pilas, dura, y dura, y dura… No pude decirle lo mismo. Estaba… como si se hubiese multiplicado… de ancho, claro….
Con su simpatía habitual, mirándome de arriba abajo me espetó una de sus frases lapidarias: “Nena, todos los días, nada más abrir un ojo, porque abro primero uno y luego el otro, rezo y ¿sabes cuál es mi plegaria?:
Dios mío, ya que no consigo adelgazar, haz que engorden mis amigas".
Me reí con ganas.
No, ella sí que no había cambiado. Todas mis preocupaciones se esfumaron como por arte de magia las dos horas que nos pasamos charlando ante una café.
Observé que llevaba unos libros en la mano y le pregunté con cierta ironía:
Observé que llevaba unos libros en la mano y le pregunté con cierta ironía:
-"¿Es que has vuelto a la facultad a tan tierna e inocente edad?"...
Me respondió:
- "Ahora estoy de estudiante para encontrar un hombre rico, casarme con él, tener un casa llena de hijos y entonces pedir una excedencia y viajar".
- "Ahora estoy de estudiante para encontrar un hombre rico, casarme con él, tener un casa llena de hijos y entonces pedir una excedencia y viajar".
"Venga, va, no sigas bromeando", le dije. “Cuéntame cómo te trató la vida”…
Recordé cuando nos vimos por primera vez, caminando hasta el edificio donde estaban nuestras respectivas aulas. Dividió su Kit kat y me ofreció la mitad. A pesar de la diferencia de edad la conexión entre ambas fue instantánea.
Recordé cuando nos vimos por primera vez, caminando hasta el edificio donde estaban nuestras respectivas aulas. Dividió su Kit kat y me ofreció la mitad. A pesar de la diferencia de edad la conexión entre ambas fue instantánea.
¡Cuántos años de intensas conversaciones!… ¿Por qué se truncaron?. Le encantaba compartir su experiencia y sabiduría conmigo y yo… Yo me quedaba extasiada oyendo aquella máquina del tiempo… Qué fácil habría sido teclear unos números en un móvil y quedar y, sin embargo,… ninguna de las dos lo hicimos.
Ahora recuerdo tantas frases de ella: “Nena (nunca me llamó por mi nombre), déjame que te hable de lo que sé”…
He reído mucho con ella, mucho… pero había olvidado una de sus grandes máximas:
“Existe solamente un secreto para que continuemos jóvenes, felices y obteniendo éxito: Se necesita reír y encontrar el humor en cada día.Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas ¡y ni siquiera lo sospechan!. Hay una enorme diferencia entre envejecer y crecer... Mira: Si tienes veinte años y te quedas tirado en la cama un año entero sin hacer nada de provecho, llegarás a los veintiún años... Si tienes sesenta años y te quedas en la cama un año y no haces nada, llegarás a los sesenta y un años... Cualquiera consigue hacerse más viejo. Eso no exige talento ni habilidad... La idea es crecer a través de la vida y encontrar siempre oportunidad en la novedad.
Los viejos generalmente no se arrepienten por aquello que hicieron, sino por aquellas cosas que dejaron de hacer. “
“Existe solamente un secreto para que continuemos jóvenes, felices y obteniendo éxito: Se necesita reír y encontrar el humor en cada día.Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas ¡y ni siquiera lo sospechan!. Hay una enorme diferencia entre envejecer y crecer... Mira: Si tienes veinte años y te quedas tirado en la cama un año entero sin hacer nada de provecho, llegarás a los veintiún años... Si tienes sesenta años y te quedas en la cama un año y no haces nada, llegarás a los sesenta y un años... Cualquiera consigue hacerse más viejo. Eso no exige talento ni habilidad... La idea es crecer a través de la vida y encontrar siempre oportunidad en la novedad.
Los viejos generalmente no se arrepienten por aquello que hicieron, sino por aquellas cosas que dejaron de hacer. “
Cuando giró la cabeza, tras la despedida, la vi viejita y arrugada,… y tremendamente gorda, sí, pero la sonrisa radiante que me regaló, iluminaba todo… Esa mujer tiene vida. .. Y volví a rememorar sus enseñanzas: "Nunca es demasiado tarde para ser todo aquello que uno puede probablemente ser".
Reflexión: Envejecer es obligatorio, crecer es opcional.





19 comentarios:
Tu amiga es toda sabiduría :)
Me voy con una sonrisa anchísima
2 besos y 3 abrazos por 39 + 1
;)
Una diosa, tu amiga, Mar. Lo que realmente cuenta en la vida es la actitud, lo de afuera va y viene (dieta de por medio claro) pero lo que se lleva dentro es lo que se refleja en la mirada, y eso difícilmente se pueda conseguir de oferta, es un maravilloso don que debemos conservar.
Bellísima historia, querida Mar.
Mil besos :)
Cierto: No es lo mismo ser viejo que ser un honorable anciano. se Los dejo para que piensen.
Muy lindo encuentro, no hay como encontrarse con alguien positivo. so te llena de vida.
Lindo relato mi querida Mar.
Besos.
Que verdades encierran las máximas de tu amiga...
Y lo que tu dices, también!
Besitos y salud
Hermoso relato querida amiga tienes una amiga genial me pareció muy simpática y divertida yo siempre he pensado que la edad la llevamos por dentro, muy buena entrada me gusto mucho.
Besos que estés muy bien.
La vida no espera, no.
Cuando te has dado cuenta ya tienes encima el último tren.
Por eso hay que exprimirle todo el jugo, y si va acompañada de una sonrisa ya es el no va más.
No todos han tenido la suerte o la desgracia de vivirla. Muchos pasan sin más. Yo me considero una persona afortunada por la intensidad con la que me ha tratado siempre y por eso me gusta sonreírle siempre que puedo y me deja :)
Me llevo esa frase de los Kg... mira que me reí.
Besos, Mar.
estoy 100% de acuerdo
haré caso a tu compañera, y cogeré algunos kilos
Nunca seremos más jóvenes que en este momento, la dificultad reside en admitirlo y obrar en consecuencia.
Querida Mar,
Un post maravilloso, y muy cierta la reflexión.
Me lo intento aplicar, pero me cuesta, mucho, sobre todo en este momento que vivimos.
¡Un besazo!
No puedo estar más de acuerdo con tu amiga... De hecho, has utilizado una frase que que es muy mía: "No arrepentirse de lo que uno ha hecho, sino de lo que ha dejado de hacer".
Un Beso Juvenil, Mar.
Siempre es bueno encontrarse con amigas del pasado, es como hacer un recorrido inverso en la máquina del tiempo para volver por unos momentos al pasado. Muy interantes tus reflexiones y las de tu amiga.
Un beso.
Que buen remate.
Acertadìsimo.
Un abrazo.
Tu amiga ha tenido la sabiduría suficiente de entender que envejecer es el único recurso para vivir una larga vida. Y que los kilos no están en contra de la felicidad.
Un abrazo.
Mejor para ella.
Yo soy de los muertos en vida.
No me avergüenzo.
Besos.
Da gusto volver a encontrarse con amigas así, compartir un café llenarse de positividad. ¡Cuánta razón encierran sus palabras!...
"Envejecer es obligatorío, crecer es opcional"...
Lo guardo en la memoria;))
Quince millones de besos, mi niña.
Hay gene que tiene magia.
Y tu amiga sin lugar a dudas la tiene.
Un beso.
Pues yo me arrepiento tanto de cosas que hice como de cosas que no hice. Eso sí, cada día abro el cuaderno por una hoja en limpio, y lo doblo de tal manera que las páginas vividas quedan ocultas. La verdad es que no me molesto en lamentarme ni gasto mucho tiempo en preguntarme que hubiera pasado si... Prefiero soñar y diseñar, creer e ilusionarme... Y, sobre todo, intento, una vez más, hacerlo realidad. ¡Ahí es "ná"!
Deliciosa golosina tu entrada... Interesante tu amiga (y tu también, por supuesto).
Un gran abrazo
Me gusto tu encuentro con tu amiga...Que ravilloso es ser positiva a pesar de las circustancias....
Besos
Un excelente post, amiga. En verdad es que, lo meritorio es lo que llevamos dentro, lo que se transmite a través de la mirada, de la sonrisa, del gesto amable y acogedor.
Es en gusto reencontrarse con amigas
que, entre sus dedos, llevan los aros del positivismo.
Besos. María
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